Me mira. Lo miro. Ambos reímos. Es algo común en nosotros. Nos reímos cada segundo. Quizás no reír a carcajadas, pero siempre que nos miramos de reojo, cuando nuestras miradas se cruzan, una sonrisa se asoma de entre sus labios, lo que hace que yo sonría también. Siempre igual. Hablamos, la mitad de veces no decimos más que tonterías, pero siempre acabamos riendo. Cuando permanecemos en silencio, es lo mejor, porque seguimos mirándonos y sonriendo. Y jamás, lo sé, jamás nadie me contagiará una sonrisa tan fácilmente como lo hace él, porque él es diferente, él es único, me hace reír tanto con sus palabras como con su silencio, y eso no es capaz de hacerlo cualquiera.
¿Por qué? Porque lo quiero. Y no hace falta que diga nada, con una simple mirada lo dice todo.
viernes, 4 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
EL.
Siempre estoy rodeada de gente, necesito estarlo, me gusta que me hagan caso.Siempre sonrió,me pase lo que me pase, soy divertida, muy impulsiva y siempre tengo que tener razón, mi lema es: soy como soy, nadie puede cambiarme... sin embargo, no puedo evitar ser distinta cuando estoy con él, no puedo evitar sentirme sola si el no esta por mucha gente que halla a mi alrededor, no quiero, no me gusta que consiga hacer que me sienta insegura de mi misma, no me gusta que consiga que entre en razón cuando los demás han dejado de insistir, no me gusta que me haga pensarme las cosas dos veces antes de hacer cualquier barbaridad, no me gusta que consiga que sonría cuando no estoy de humor para hacerlo, ni me gusta que se ría de mi cuando me enfado por caprichos tontos... no me gusta... pues porque... no me gusta que me guste.
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